
(haz click en la foto para ver presentación)
Hoy quiero explicaros como civilizaciones mayas, olmecas, mexicanas y otras mesoamericanas, utilizaron la danza para la elaboración del cacao, alimento muy apreciado con valor incluso monetario.
Primero recolectaban el fruto maduro, una especie de mazorca con forma de maraca. Desgranaban las pepitas, las lavaban y tostaban a temperaturas muy altas.
Después las esparcían al sol para su enfriamiento y secado. En este momento realizaban su ancestral DANZA DEL CACAO. Bailaban según les había sido transmitido, ejecutaban una coreografía muy coordinada intercambiando los puestos, necesario para la limpieza total de los granos y el secado.
Finalmente se cribaban, molían y batían en caliente, cuanta más horas, más finura y calidad en la textura.
Resultaba una pasta fluida pero densa, que se fermentaba y consumía líquida, como una especie de cerveza de chocolate. Era un manjar de uso diario, ceremonial y medicinal. Esta pasta de cacao también se mezclaba con harina de maíz, chiles, miel, etc., y suponía una completa comida. A finales de siglo XVI fue cuando se empezó a mezclar con azúcar.
El chocolate es una fuente de energía, rico en fibra, acido fólico, polifenoles-flavonoides, antioxidante y protector del sistema circulatorio, triptofano y anandamina. Estos 2 últimos en generosas dosis, facilitan una sensación de placer. Es aconsejado hasta 100 gr. de chocolate negro al día, porque disminuye el riego de accidentes vasculares y de hipertensión.
Sabiendo todo esto, tenemos la excusa perfecta… el chocolate que compramos no le han danzado, ¡carguemos nuestras bocas y a bailar!
Ultimos Comentarios: